Trauma
“Nada fija una cosa con tanta intensidad en la memoria como el deseo de olvidarla”
Michel de Montaigne
Los eventos potencialmente traumáticos se pueden dividir en dos clases: aquellos que de forma brusca e inesperada crean una amenaza para la integridad física o psicológica, y aquellos que se producen de manera reiterativa o predecible, como los abusos de un padre a una hija. En resumen, el evento traumático cuestiona la capacidad de control y la confianza en el mundo y en sí misma del individuo.
Un término cercano a lo que conocemos hoy día como trauma es el de Neurosis de combate. El término se utilizó tras la Segunda Guerra Mundial, para indicar los trastornos emocionales que mostraban los convalecientes. Hasta los años 60 fue considerado como una manifestación de debilidad.
Los principales problemas que se pueden encontrar se concentran en la llamada triada sintomatológica:
intrusiones
Evitación
Hipervigilancia
Podemos encontrar entre los síntomas más comunes:
Flashbacks: recuerdos recurrentes e intrusivos del suceso. Se deben diferenciar de aquellos típicos del TOC, puesto que estos últimos se perciben como inapropiados y no se relacionan a un hecho traumático.
Pesadillas sobre el suceso.
Embotamiento conocido como anestesia emocional, es decir, una marcada reducción del interés.
Hyperarousal (insomnio, irritabilidad..)
Muchas veces el problema está en las coping reactions, es decir, en aquellas acciones que activa una persona ante situaciones importantes. Estas pueden ser llevadas a cabo por la persona de manera consciente o racional, con la idea de superar el trauma, o llevadas a cabo de forma espontánea. Las tres coping reactions principales identificadas son:
Intento de controlar los propios pensamientos y anular la experiencia traumática
Evitación de todas las situaciones asociadas
Solicitud de ayuda, de queja o de apoyo
Los intentos llevados a cabo para intentar no pensar u olvidar el suceso terminan por intensificar.
“pensar que no hay que pensar es pensar aún más”
Cuando sucede un evento traumático, se pueden identificar dos tipos de víctimas: víctimas directas, es decir, quienes sufren el incidente, y las víctimas indirectas que sufren una traumatización secundaria. Estas últimas engloban familiares del superviviente del trauma.
Factores que modulan el proceso de traumatización
Factores previos al evento
Un alto nivel de estrés anterior al evento puede aumentar su impacto
El tipo de apego establecido. Un apego inseguro probablemente haga más vulnerable a la persona.
La edad en el momento del trauma es un factor muy importante. Aquello que ocurre en edades tempranas parece tener un mayor impacto.
Personas con afrontamiento positivo, es decir, con alta autoestima, buen autocontrol, estilo de vida equilibrado, social e intelectual se adaptarán mejor a un suceso traumático.
Nivel de resiliencia, esta es considerada como la resistencia a la adversidad de una persona.
El apoyo social. Contar con una amplia red social y con recursos permite amortiguar el impacto.
Factores durante el evento
La actuación de la víctima. ¿Pudo actuar para defenderse?
La disponibilidad de apoyos. El ser atendido o cuidado durante el evento amortigua su efecto.
Factores peritraumáticos